viernes, 19 de junio de 2009

Escribir mientras ETA



"Me dijo el redactor jefe que llevara el ojo seco.

Cuando llegues y te azote el calor de la ciudad, me dijo, cuando te subas a un taxi y escuches decir "hay que echarlos al mar", cuando una sonrisa hebrea cumpla con el ceremonial de la hospitalidad que en todos los orientes ha regido durante milenios, cuando subas en el ascensor hasta tu habitación y dejes una moneda que has cambiado hace sólo una hora en el aeropuerto en la mano de un joven de ojos oscuros, que también te ha sonreído, cuando, después de citarte con Pablo para la cena, ya sola descorras las cortinas del Rey David y contemples el amplio espacio de la ciudad de los martirios, cuando, y él cómo lo intuyó, cuando el corazón se te encoja ante un cielo que atardece mintiendo y no habla y después se calla y se cierra sobre el mundo. Que llevara el ojo seco."

Escribir mientras Palestina (Mirar al agua)
Javier Sáez de Ibarra

Cambiemos oriente por Euskadi. Aquí, el sol no se esconderá hoy, porque ya estaba tapado por las nubes, como casi siempre. Pero sí tiene algo de mentiroso el cielo: ese objetivo, esa excusa que para algunos legitima la muerte. Hace tiempo que no es suficiente como excusa, ni siquiera real como objetivo, porque de tanto matar ha dejado de serlo.

Hoy tampoco tenemos el ojo seco, y hacía tiempo que no se humedecía por su causa.

Hoy, mientras el sol se esconde mentiroso en Euskadi, nos visita Javier Sáez de Ibarra, en lo quería haber sido un día de literatura. Mucho me temo que, en un foro de reflexión y diálogo, volveremos a hablar de sinrazón, fanatismo y violencia. De ETA y de una situación de la que estamos demasiado cansados y que parece que nunca termina.

Sólo queda discutir ideas, valorar matices y escuchar diferencias. Sólo eso y el hastío. Y otro muerto.

¿Alguien podría explicarles que cada vez que matan pierden un poquito más la guerra?